¿Conoces las acciones que marcan la diferencia en el inglés?

¿Conoces las acciones que marcan la diferencia en el inglés?

Comencemos por las malas noticias:

A determinadas edades, el saber inglés es un reflejo de lo que esa persona ha hecho y hace con su vida. Así que si el inglés se te sigue atragantando, me temo que es una muestra de que hay muchas otras cosas en tu vida que se te han atragantado de la misma manera. El inglés es sólo un ejemplo de eso.

Y esto también vale para los jóvenes. Aparte de que se les enseñe bien o mal, si ellos tienen problemas o dificultades aprendiendo inglés, eso es directamente proporcional a cómo está su entorno y cómo se están formando ellos como personas. Si una persona no aprende algo a tiempo y de manera efectiva, está claro que pierde el tiempo, ¿así que por qué insiste? Puede parecerte una perogrullada pero las perogrulladas sirven para insistir en lo evidente. Si en una clase se puede perder el tiempo, eso significa que aprendemos más donde menos lo esperamos. Igual que en un bar o haciendo la compra muchas veces nos enteramos de cosas que teníamos que haber sabido antes.

Si uno quiere aprender algo, por motivos de los que hablaremos después, si uno quiere aprender algo y no lo aprende fácilmente, porque no sabe o no le enseñan cómo aprenderlo con facilidad, si ha perdido el tiempo intentándolo, ¿por qué insiste? ¿Somos masocas? Aún así no hay que sentirse mal por ello.

Llevo enseñando inglés más de la mitad de mi vida y hablo desde la experiencia… De modo que te puedo asegurar que si todavía tienes problemas con el inglés, según Vilfredo Pareto, hay un 80% de posibilidades de que seas un perdedor en otras áreas de tu vida.

Vilfredo Pareto fue un sociólogo francés del siglo XIX, economista y filósofo. Formuló un principio que te puede ayudar mucho aquí. Es la regla del 80-20, y viene a decir que el 20% del esfuerzo produce el 80% de los resultados. Aunque el 20 y 80 no son números exactos, es una proporción generalizada. Otra forma de decirlo es que el 80% de las consecuencias proviene del 20% de las causas.

Aunque funciona en todas las áreas de tu vida en las que lo apliques, con respecto al inglés, sólo un 20% de personas saben inglés al 80%, mientras que el resto, el 80%, sabéis inglés al 20%. Tanto esfuerzo para nada. ¿Y eso por qué? La respuesta es fácil: porque no sabes lo que te funciona y no lo aplicas sistemáticamente.

La solución es más sencilla todavía: enfocar tus acciones y concentración en el 20% de las actividades o situaciones que haces con respecto al inglés. Lo que no es tan evidente es cómo enfocarnos en ese 20%. Como dice Celis Maya: “No trates de hacer más. Simplemente haz más de lo que funciona.”

Si estás trabajando en tu 20% entonces:

  • Te sientes bien porque estás haciendo lo que te gusta (o lo que siempre has querido hacer) o simplemente sabes que eso contribuye al logro de tus propósitos.
  • Estás realizando tareas en las que sabes que procrastinarías pero al ser tan esenciales esto no llega a ocurrir.
  • Delegas tareas que no son realmente tan importantes.
  • De igual manera, si no estás aprovechando tu 20% entonces ocurrirá lo siguiente:
  • Estarás haciendo lo que otras personas quieren que hagas.
  • Estarás haciendo cosas para las que no eres bueno.
  • Estarás haciendo cosas que no te gusta hacer (como ir a trabajar, que por otro lado no contribuye con tus propósitos y objetivos de vida)
  • Estarás haciendo cosas que normalmente tomarán mucho esfuerzo y energía de tu parte.[1]

Partiendo de ahí, ¿qué vas a hacer? ¿Qué acciones vas a tomar para conseguir saber inglés y hacerlo de manera distinta? ¿Realmente lo vas a hacer?

¿Qué pasaría si te fuera la vida en ello? ¿Qué pasaría si te dijeran que o aprendes bien inglés o en dos meses te quedas sin trabajo y sin dinero? ¿Te lo puedes imaginar? Seguro que te pondrías en marcha al instante. Así tendríamos un motivo determinado, igual que el motivo que tienes para saber inglés y que ya has empezado a concretar.

Con un MOTIVO claro hay que hacer algo, una ACCIÓN. Esa es tu verdadera MOTIVACIÓN. Aunque no lo creas, hasta ahora no teníais motivos suficientes para saber inglés e interiorizarlo. Y además no hacías lo correcto o lo que de verdad te funcionaba. Si no, no estarías en este punto.

Con esto vengo a decir que hay casos especiales en los que alguien puede haber aprendido inglés sin tener un motivo muy fuerte, pero lo que hacía le servía. Y viceversa. Lo que ocurre es que para que realmente se aprenda algo, de una manera rápida y efectiva, los motivos y las acciones deben ser igual de importantes, igual de fuertes, igual de motivantes…

Te dejo con un ejercicio:

Dibuja una tabla con tres columnas. En la primera, escribe una lista con lo qué has hecho hasta ahora para aprender y saber inglés mejor. En la segunda columna, contéstate al por qué no te funcionó como debería. Y en la última tabla escribe lo que estás dispuesto a hacer o lo que te falta por hacer. Si no se te ocurre nada, escribe lo contrario a lo que has hecho.

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